Momo nace con la ilusión de poder ofrecer un alojamiento de calidad a todas las mascotas que necesiten utilizar los servicios de una residencia.

Comenzamos a darle forma a este proyecto allá por Junio de 2010, primero buscando un lugar apropiado para situarla, lo que nos llevó alrededor un año, y después esperando las licencias necesarias para construir y poder abrir. Y así, tras mucho esperar, el 30 de Mayo de 2014 pudimos por fin abrir nuestra residencia.

Todo este tiempo con el que hemos contado antes de abrir nos ha servido para madurar algunas ideas y lo que al principio pensábamos que sería una residencia canina, se convirtió en una residencia para gatos. Nos encontrábamos con personas que no tenían perro pero sin embargo tenían gato, y también necesitaban un sitio donde poder dejar a su mascota algunos días al año, por lo que decidimos cambiar el concepto y ampliar nuestros servicios a este tipo de animales. Contamos con recintos adecuados para todos ellos, que se pueden ver en los diferentes apartados de la web, así como con conocimientos para sus cuidados.

Abrimos nuestra residencia con un concepto diferente al que creemos que normalmente se tiene sobre ellas. Para nosotros lo primero es el bienestar del animal por encima de cualquier otro factor y para ello los animales que se alojen en nuestra residencia contarán con un trato individualizado y adecuado a sus características y necesidades. Queremos que las mascotas que pasen unos días con nosotros sientan que también están de vacaciones, como sus propietarios, y no viendo pasar los días hasta que vuelvan a recogerlas.

Puedes visitar nuestras residencia siempre que quieras – dentro del horario de apertura-. Si estás pensando en pasar unos días fuera y te apetece conocer nuestras instalaciones, no dudes en visitarnos. ¡Las puertas de Momo están siempre abiertas!